Noosa y la Sunshine Coast

Por la mañana emprendimos camino a la Sunshine Coast. El plan era pasar unos días de relax y playa para descansar antes de finalizar el viaje.

Como era sábado había mercadillos en varios lugares. El más famoso de ellos es el mercadillo de Eumundi y allí nos dirigimos. Resultó ser un mercadillo bastante grande y muy animado y lo mejor es que vimos una gran cantidad de puestos con cosas realmente originales, tanto en ropa como en otros artilugios. En estos tiempos de globalización es difícil encontrar algo original.

Con el calor que hacía apetecía tomar una cerveza antes de marchar, asi que entramos en uno de los bares del pueblo que resultó ser un bar de los de toda la vida, con decoración en madera y con las mesas que eran unos tablones gordísimos que se veía claramente que eran los originales de hace décadas. Todo conservaba el aire de los 40 ó 50, al estilo de los bares de carretera de las películas americanas, muy pintoresco.

Noosa

Al llegar a Noosa descubrimos una ciudad de vacaciones pero de alto nivel. La ciudad está construida sobre una península de bosque y surcada por varios canales que conectan con los meandros del río Noosa. Las viviendas tipo chalet y los apartamentos de vacaciones, todo de mucho nivel, miran hacia los canales y tienen su propio embarcadero en el canal.

hotel_redNo fue fácil encontrar alojamiento ya que casi todos estaban ocupados, y eso que ya se acababan las vacaciones escolares que tantos quebraderos de cabeza nos dieron. Finalmente dimos con el Sun Lagoon ($180), un complejo de apartamentos a unos 10 minutos andando del centro, con piscina, al lado de uno de los canales. Incluso tenía embarcadero y su propio trocito de playa. El apartamento era muy grande, con un salón enorme, terraza, cocina, 2 habitaciones, y garaje. Era un gustazo poder relajarse en el salón tras tanto viaje.

Por la tarde fuimos a la playa de Noosa, una bonita bahía que sorprendentemente estaba llena de gente tomando el sol y bañándose :-). Empezó a hacer mucho viento por la tarde así que antes de acabar como croquetas preferimos retirarnos pronto y volver por la mañana del día siguiente, con lo que nos pegamos una buena jornada de playa y de no-hacer-nada para compensar 😛 ya que hizo un día fabuloso. El siguente día, lunes, estuvo nublado -mala suerte porque la publicidad dice que hay más de 400 días de sol al año…- por lo que nos dedicamos a recorrer la Sunshine Coast (ver más abajo) y a descansar en el apartamento y la piscina. El martes otra vez hizo un día estupendo así que nuevamente a la playa para aprovechar el que casi seguramente será el último día de playa de este año para nosotros.

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La calle principal de Noosa es Hastings Street, en paralelo a la playa, donde hay unos cuantos bares, cafeterías, restaurantes y tiendas. Hay bastante bullicio a todas horas, pero no bullicio del tipo mochilero como el que “disfrutamos” en Darwin o Airlie Beach, sino algo mucho más tranquilo y relajado.

restaurante_redEl primer bar-restaurante animado que vimos en Hastings Street fue el Rococo, una terraza de aspecto “chic” y muy animada en el paseo de la playa. Tomamos un vino y empezó la música en directo con un pianista-saxofonista-guitarrista que tocaba bastante bien. Vimos desfilar los platos por delante y como tenían buena pinta pues nos decidimos a cenar allí con la música en directo.

Pedimos para empezar un atún tartar que estaba un poco flojo aparte de ser una ración muy muy pequeña, y un carpaccio de carne que estaba bastante bueno. Pedimos también pato con risotto de plato principal. El pato estaba más hecho de la cuenta y por tanto un poco seco, pero el arroz estaba muy bueno. Además nos lo estábamos pasando bomba con la música y el buen ambiente de la terraza, sobre todo cuando una pareja de espontáneos (muy buenos, por cierto…) se animaron a salir a cantar al piano y tocar el saxofón, montando un improvisada orquesta. Al final casi todos los que estábamos allí cenando acabamos levantándonos a bailar así que fue una noche de sábado muy animada.

restaurante_redEl Wasabi es uno de los restaurantes australianos de cocina japonesa más recomendados en las guías y webs de gourmets. Casualmente se encontraba al lado de nuestro hotel en un edificio que daba directamente al canal, junto a otro restaurante de los más recomendados, el Ricky’s. Nuestra mesa estaba justo en la cristalera desde la que se veía el fondo del río iluminado, realmente romántico.

Tardaron muchísimo en tomarnos nota del pedido, no obstante el resto de la velada el servicio fue extremadamente educado, quizá demasiado pijo. Pedimos un menú degustación de 6 platos ($89 pp). El sashimi y el sushi estaban deliciosos, el resto de platos, difícil describir la mezcla de texturas e ingredientes, tenían unos sabores muy originales, tirando a “raros”, unos mejor y otros peor, con mucha tendencia a usar el gengibre en exceso. Quizás era un japonés demasiado “auténtico”para nosotros, que no estamos acostumbrados a ese tipo de sabores fuertes.

La cena nos confirmó nuestra opinión de que la cocina japonesa está sobrevalorada, unos precios muy caros para la experiencia global que nos proporciona.

restaurante_redOtro día cenamos en el Berardo’s, también recomendado en varias guías. Está en la calle Hastings en el primer piso por encima del Café Mondo, casi no se le ve. Al subir nos encontramos un local completamente blanco, incluyendo fundas blancas para las sillas. Una buena decoración.

Nos atendió un camarero malayo o filipino muy sonriente y nos preguntó de donde éramos. Al poco rato empezó a sonar música flamenca en el local, puesta por otro de los camareros (¿quizá era el dueño?) que había estado por España y tenía amigos en la zona de Cádiz. Nos había puesto de CD de Camarón de la Isla. Afortunadamente (no nos gusta mucho el flamenco) duró poco, pero fue un detalle simpático. No sé si esperaban que saliésemos a bailar… :-P.

Pasamos a la comida. Pedimos varios entrantes para poder probar varias cosas que tenían muy buena pinta. Antes nos pusieron un aperitivo, una crema panacotta coronada por un poco de Moreton Bay bug. Este es un marisco muy apreciado por esta zona, de donde procede, y realmente la carne está muy sabrosa, nos gustó muchísimo a pesar de que el bicho en cuestión es una especie de “gusano”.

Una nota sorprendente es que en este restaurante nos pusieron ¡pan! Y además dos variedades distintas con un poco de mantequilla para untar y sal. No lo habíamos visto en ningún sitio. Debe de ser precisamente porque el encargado estuvo por España y copió esa costumbre. Por suerte nosotros no somos de comer con pan y no lo echamos de menos, pero en Australia es prácticamente imposible comer con pan “normal”.

Los entrantes fueron unas ostras y un sashimi de atún. Nos pusieron dos variedades de ostras: unas de Coffin Bay (cerca de Sydney) y otras de Moreton Bay (cerca de Brisbane), que eran un poco más pequeñas. Ambas muy ricas. A destacar una vinagreta de sauvignon blanc que pusieron para acompañarlas. Se ve que las ostras se dan muy fácilmente en toda la costa y las hay por todas partes a buen precio. El sashimi también muy rico, aunque el sabor del atún me sigue pareciendo un poco flojo comparado con algún atún rojo que comí en España.

El primer plato principal era un ravioli de spanner crab, un cangrejo local, con un consomé de tomate. El plato era muy original y, dentro del sabor que tiene el cangrejo que es bastante suave, logrado.

El segundo era un risotto de beetroot (???) con un poco de queso de cabra de Victoria que era también muy original ya que el arroz era ¡de color rojo! Estaba muy bien hecho y tenía una textura cremosa que lo hacía muy apetecible. Nos lo acabamos todo.

Al pedir la cuenta nos trajeron además un helado de mango cortesía de la casa, un buen y refrescante detalle para terminar la muy agradable velada. En total con dos copas de vino salió por $111. Restaurante recomendado.

Sunshine Coast

Noosa se encuentra en la parte norte de la Sunshine Coast. Prácticamente hasta Brisbane toda la costa es una interminable playa y se encuentra salpicada de apartamentos de vacaciones. No hay ninguna atracción ni monumento que merezca una especial mención. Sunshine Beach, Coolum, Maroochydore, Mooloolaba son muy parecidos -playa y apartamentos- y eso es lo que hicimos: disfrutar de la playa mientras el tiempo acompañó. Quizá Mooloolaba sea el pueblo que más nos gustó, precisamente porque se parecía a Noosa, donde estábamos muy a gusto.

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2 thoughts on “Noosa y la Sunshine Coast

  1. Encarnita says:

    Supongo que habréis engordado bastante, pues con tanta comilona…
    ¿No habéis echado en falta una fabada?
    Bueno, pronto nos vemos ya

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